27 ago 2012

EL CALDO GALLEGO QUE RECORRIA MADRID

EL CALDO GALLEGO ha sido por excelencia la comida tradicional  de Galicia desde que los primeros pobladores fueron sentando plaza por diferentes parajes,para hacer una regiòn de pequeños nucleos,que al amparo del campo y la ganaderìa fueron creciendo y desarrollàndose hasta construir la Galicia de nuestros dìas.
Poco a poco costumbres y tradiciones fueron invadiendo, tanto el campo como lugares de vida,donde las gentes pusieron en pràctica sus inteligencias y habilidades,para formar un ritmo de vida,tanto en sus labores para sobrevivir como para elaborar sus comidas basadas siempre en los productos naturales de cada lugar.
Naciò asì el "caldo",dado a conocer como: "O caldo galego ", elaborado con productos de la tierra,con una tradiciòn que ha  arraigado en las aldeas en donde todavìa sigue siendo la comida cotidiana de muchas gentes,aun cuando en algunos lugares  se haya  visto alterada por la incorporaciòn de nuevas formas y estilos de vida.
Es el caldo un producto culinario que sigue sentando bandera en muchas mesas de las aldeas rurales,cuya elaboraciòn se mantiene con los complementos tradicionales,todo ellos procedentes del campo para que el "potaje",resulte a la perfecciòn.Siendo indispensables entre otros la carne de cerdo casero, patatas y verduras de la huerta.
Para la elaboraciòn al estilo artesanal han de concluir los siguientes factores:El pote (olla),debe ser de hierro fundido y esmaltado interiormente.Aun cuando en tiempos pasados se cocinaba en potes de hierro normal.(Me recuerdo que mi abuelo compraba los potes en Carril-Vilagarcia de Arousa,donde se radicaba una factorìa.  Otro tipo de pote tambièn puede ser utilizado para la cociòn de los complementos que concurren en tan exquisito potaje.
En el caldo al estilo ancestral o por decirlo asì casero,ha de reunir determinados complementos todos ellos,partiendo de la carne de cerdo de cubil,el que suele cebarse al estilo casero,cuya carne cuenta a la hora de su cociòn con un sabor excepcional.   Las hortalizas y los garbanzos,todo ello unido a un trozo de grasa de cerdo (unto),procedente de la capa  grasa del animal que recubre los intestinos.Un trozo de tocino o pernil,segùn la despensa. Chorizo de carne y morcilla de cebolla.Todo ello cocido en el pote de hierro, constituyò desde siempre la comida hogareña de las gentes del campo.Posteriormente se fueron introduciendo en el caldo gallego otros ingredientes,como carne  de ternera y pollo,como igualmente nuevos mètodos de elaboraciòn y cociòn,ya que el caldo gallego tradicional,ha de ser cocinado en pote de hierro pendiendo de la "gamalleira", a fuego lento que se va alzando o bajando segun lo reclamen las calorìas que debe recibir.
Pero toda una serie de tècnicas y recetas que puedan aplicàrsele a la elaboraciòn del caldo gallego,no han  sido explotadas por ciertas personas que  el "caldo gallego", le proporcionò buenos beneficios  y posiblemente  un sustancioso negocio.
Es el caso que cierto polìtico madrileño,que tenìa su sede polìtica en Beariz,  comentaba en una tarde de tertulia en la casa de mi padre,a donde en horas nocturnas acudìan determinada  clase de personas, que  la convertian en el centro  social donde  desarrollaban los màs dispares comentarios y cada cual daba a conocer pasajes y anècdotas de su vida.
Comentaba aquel polìtico que una vez finalizada la guerra española,  allà por los años cuarenta,surgiò en la capital de España un abispado gallego,que con una carreta artesanal,recorrìa diversas zonas de la ciudad ofreciendo en cuncas de barro,el sabroso caldo gallego.
Aquel gallego construyò un carro de ruedas de madera,al esdtilo de una carretilla de mano.En ella transportaba una gran caldera repleta de caldo, que previamente cocinaba con complementos que le enviaban de Galicia  y un brasero,sobre el cual en un  trespiès,calentaba el potaje que ofrecìa  en la cunca de barro a los viandantes.Los cuales se detenìan y de piè,taza  y cuchara de madera en mano  saboreaban el caldo que el astuto gallego eleboraba periòdicamente.  Cada dìa hacìa  el recorrido por una zona diferente para que la demanda resultase atrayente y todos pudieran probar el potaje de la  terriña    de aquel cocinero.
Y no ha ido el negocio a menos,dado que segùn comentaba el polìtico aquel gallego,que algunos tildaban de "chalado", o "gallego tenìa que ser",   en pocos años se alzò con su fortuna y aquella carreta de madera para trasportar pote y brasero,diò paso a la apertura de un restaurante en en una de las mejores zonas de Madrid.
Fuè  precisamente en mis tiempos de soldado en Africa (1953) cuando  en un viaje de permiso,arribè a la capital de España como escala para continuar viaje a Galicia. Pero no sin antes haber escalado en Còrdoba como parada obligada del viaje despuès de haber tomado el tren en Algeciras,una vez cruzado el estrecho de Gibraltar  a borde del transbordador Virgen de Africa.
Despuès de la escala y espera en la capital andaluza y haber saboreado los boquerones del Guadalquivir y el Genil a la vinagreta  rociados con vino andaluz.Fuè preciso tomar el vonvoy rumbo a la capital del Reino.Un tren 'epoca con màquina de carbòn Santa Fe, compuesto de varias unidades,de aquellos que se denominaban "mixtos", puesto que igual trasportaba personas, como  caballos andaluces para el ejèrcito,o todo mezclado a la vez.(a mi me tocò uno de esos que llevaban los cerrojos de las puertas pòr afuera).   Porque que màs daba ser caballero militar que caballo del jèrcito.   Ambos viajàbamos sin billete:  Franco porte.
Y de arribada a la capital vino a mi mente lo que aquel polìtico comentaba del astuto gallego que vendìa caldo por las calles madrileñas.Tratè de localizar el resturante;pero los madrileños poco graciosos  al preguntarle me decìan:Preguntale a aquel de la gorra que para eso lo han vestido de azul.Asì recorrìa yo el centro de la capital,hasta que en la Puerta del Sol,donde se halla el palacio de Gobernaciòn  cuyo reloj nos brinda las campanadas de la Noche Vieja,en un lateral observè un Bar con el nombre algo precido a los de mi tierra.Me adentro en el local y un señor desde el interior de la barra me pregunta:Que vas a tomar muchacho.Le contesto: Que deseaba comer.Puès sube a la planta de arriba y ya te atenderàn.¿De donde eres?: Gallego.   ¡Carallo!.   Outro mais.,da terra do caldo.   Subo a la planta y me entragan la carta,de la cual solicito:Un filete de ternera de Avila,de primero.De segundo una merluza a la gallega,con la salsa coloredada con el pimentòn  extremeño de de Jarandilla de la Vera.. Todo un manjar para un servidor de la patria La taza de caldo me esperaba la de mi madre que lo elaboraba a la perfecciòn.  Para beber un vino de la casa.   Y   me contesta  el camarero: Te va a gustar porque es ribeiro de la tierra del jefe."
¡Carallo aqui todos somos galegos!.        Igual que o meu capitan que era de Noya.







BEARIZ LUGAR DE FLORES COMO BELMEZ

HACE VARIOS AÑOS (1960) el alcalde de Belmez de la provincia de Córdoba pidiò a los ancianos del pueblo que deberian dedicar parte de sus horas de ocio a la plantaciòn de flores delante de sus casas y en lugares màs vistosos del pueblo,con la recomendaciòn de que todas las mañanas las dedicarian a regarlas.Los ancianos muy contentos y dispuestos a cumplir ordenes de su madatario, no dudaron ponerse manos a la obra,hasta que en poco tiempo el pequeño pueblo cordobès se habìa convertido en un jardìn donde el colorido de plantas y flores daban una vistosa imagen a aquel pequeño lugar andaluz.

Cada mañana aquellos ancianos de Belmez hacìan gala de sus condiciones jardineras y de regantes  que con  sus regaderas en mano  rociaban sus plantas  para refrescarlas  dispuestas a recibir  el calor andaluz, que calienta pero no aprieta y no hace sudar, porque las gentes de andalucìa han venido al mundo para esparcir calor cante y sonido de  pandereta aireando sus coloridas vestimentas,tanto de chaleco ceñido como de falta hasta los tobillos,con sombrero y castañuela, porque asi es la tierra con las flores que riegan los ancianos y  el colorido que esparcen las andaluzas,cubriendo su cabellera con  el sobrero cordobès emblemàtico de la tierra:"Cinta negra pelo negro,como el de aquella morena,dice asì la canciòn,   " que con cantares y besos dejò sin sangre mis venas " .

Y es ahora  Beariz     no tan gallego como antes, como aquel pueblo cordobés que es andaluz por los cuatro costados.  Aquì ya se entremezclan costumbres  y coloridos de otros paises, aunque sigan perdurando los que desde siempre saben hacer de su pueblo un jardìn con flores,porque ya son muchas las viviendas que lucen sus maceteros mientras otros engalanan hasta el entorno de los àrboles de la calle principal. Porque es asi el comportamiento y corresponder de estas gentes,que aspiran a un pueblo bonito aunque algùn caprichoso que siempre ha existido,ordene arrancar de cuajo las flores que tal vecino ha plantado,porque no existe coincidencia de colorido o porque a uno le guste el azul y se perfuma de tabù el otro lo hace con flor de blasòn  y    tambien los  hay   adictos al verde y se le priva del arbolito delante de su casa en la "PLACITA",  donde existian àrboles y la fuente:  Condenada y cobardemente ejecutada resaltando ahora los cercos que  se hallan huerfanos  sin àrbol porque los han plantado  allà en  otro lugar,  para asi como han privado de fuente al vecino no pueda tambièn reposar a su sombra o regarlos como aquellos de     Belmez,       que aquel  alcalde le pidiò que plantara flores para hacer un pueblo bonito, porque aunque a lo mejor ya no exista tambièn era una flor que quiso dejar el perfume de su labor en callejuelas y plazoletas.     No como  en      Beariz,  donde si un vecino planta flores surge de pronto la desbrozadora que alguien le  ordena,  arrasar de cuajo las pocas flores que a duras penas y contra viento y la autoridad,las ha plantado para hacer un lugar bonito aunque no sea andaluz pero si  gallego con plantas y ante todo con   RESPETO.



6 ago 2012

CASAS CON HISTORIA A CASA DA GAYA

SE UBICABA en la Plaza do Cruceiro limite de los barrios de Forxa y Candedo  era la CASA DA GAYA,una vivienda cargada de historia.A su lado dos centenarios robles donde jòvenes y mayores descansaban disfrutando de la sombra.Al frente el cruceiro de piedra,hoy desaparecido al ser reemplazo de su lugar eliminando la antigua plaza,a la cual alcanzaba la procesiòn de la Virgen de la Asunciòn el dìa de la fiesta mayor.

Era la casa denominada por su nombre de unos años de trayectoria,con su propietaria la señora Rosa,aquella anciana que brindaba  cariño y simpatìa para todos,por lo cual las largas noches de invierno, se convertìa en el centro social cuando el sol se ocultaba por la sierra del Suido a las seis de la tarde,para alumbrar de nuevo por detràs de la cordillera de Marcofan.  A Casa da Gaya,donde cada noche aquella señora atizaba su hoguera para que a su alrededor se concentraran niños y mayores cada cual aportando sus cuentos y sus historias y las noticias que durante  dìa solìan surgir.Con su candil de petròlego,colgando de la pared.Porque no existìa la luz elètrica.

No era La CASA DE LA TROYA,que ha dado origen a la novela de Pèrez Lugin,como una casa inventada que todavìa radica en una rua de Santiago,pròxima a la plaza de Cervantes.Sino a CASA DA GAYA,   aquella casa que tambien se ha cargado de historia,como muchas otras del pasado;pero sin que de ellas se haya escrito novela alguna.Sin embargo son lugares de un pasado que encierran parte de unas vivencias,de los aconteceres de aquellos pueblos,que aunque como Santiago no hayan sido cunas de culturas,constituyen recuerdos de un pasado,sobretodo para aquellos que ya al final de la carrera de la vida,les toca recordar como las noches largas de una aldea,sin luz,sin agua en los fregaderos,o sin medios de comuncaciòn,o sin pavimento en las corredoiras; pero si han vivido para transmitir un recuerdo del pasado que alguien hereda como legado, sin que se traduzca en novela inventada como otras lo han sido.

 A Casa da Gaya, fuè la realidad de una època que actualmente muchos recordamos,porque asì como esa, otras tambièn tienen su historia gravada con el correr de un pasado,pero ignoradas siempre que han existido como los lugares de una vida que guardan recuerdos convirtèndose en añoranzas del pasado,que si unos no los recuerda otros los siguen conservando en la mente como parte del libro de unas vivencias y cada vez que pueden se lo transmiten a otras generaciones, porque  asì se componen las historias cultivando los aconteceres ya vividos por unos que para otros es preciso recordar como aquellas noches de los largos inviernos,al calor de la hoguera en la lareira de la señora Rosa,quella señora de la aldea,furnida por los años y de sus labores de campesina,que si de joven formò una familia,cultivando sus tierras y cuidando su pareja de vacas,de mayor quiso conservar el contacto diario con sus vecinos,para los que encendìa su hoguera,colgaba el pote en la "gamalleira" y elaboraba las  papas  de harina de maiz,las cuales ofertaba  a cuantos a su alrededor se sentaban al piè de la lumbre de carqueixas  y carrascos.

Era asì un centro social   A CASA DA GAYA,  lugar de reuniòn de niños, jòvenes y amas de casa,donde se establecìa el roce diario y la comunicaciòn entre todos,cada quien aportando sus noticias,recogidas al oido en otros lugares y que se transmitìan, segun costumbre en  las aldeas de unos a otros en aquellos lugares de reuniòn. Porque no existìa la radio ni la TV.y menos la retransmisiòn de los encuentros de fùtbol.

No era el tradicional fiadeiro donde se hilaba la lana de las ovejas,para confeccionar la chaqueta o la manta de la cama que Asunciòn o Marìa,las confeccionaba como obras de artesanìa que aquellas casas de la aldea lucìan en sus habitaciones, complementadas con las sàbanas de hilo-liño dos parajes de Barcia.

Fuè a Casa da GAYA aquel hogar pueblerino,donde jovenes,niños y mayores hablaban de sus cuentos transmitiendo unos a los otros lo que podìan haber aprendido,porque no era La Casa de la Troya de Santiago donde se alojaban estudiantes para forjarse un porvenir a costa de sus lecciones de cada dìa en las diferentes facultades.








30 jul 2012

LA CARTILLA DE RACIONANIENTO


FINALIZADA la guerra española se estableciò en el pais la CARTILLA DE RACIONAMIENTO.Un documento personal el cual era imprescindible para abastecerse en los establecimientos de comestibles,la que se complementaba con la Tarjeta de Abastecimientos,donde figuraban los datos personales de la persona,como identificaciòn.
Se trataba de una especie de libreta la cual en el interior de la pagina superior figuraba el nombre del titular,compuesta de varias hojas de cupones numerados de los cuales el establecimiento abastecedor retiraba el correspondiente a cada artìculo,genereralmente productos alimenticios.
Cada establecimiento incluido en la red de abastecimientos,contaba con sus clientes y mensualmente o cada dos meses la Comisarìa de Abastecimientos y Transportes enviaba a las cabeceras de los municipios los consiguientes artìculos,sujetos a racionamiento.
Una junta local de abastecimientos,presidida por el alcalde se encargaba de la entrega a los comercios del cupo correspondiente,segun el censo de cada uno,que estos luego distribuìan a sus clientes.
En las aldeas la distribuciòn de productos sujetos a racionamiento funcionaba con bastante descontrol,dàndose el caso que algunos meses, a cada racionado le correspondia un litro de aceite un kilo de azucar y tambièn un kilo de cafè, asì como algùn artìculo màs.Lo que originaba que familias numerosas de las tantas que existìan el la zona rural,renunciaran a retirar los productos del establecimiento o le pedìan al comerciante que al corresponderle seis kilos de azucar, y otros tantos litros de aceite,lo ùnico que retiraban era un litro de aceite y un kilo de azucar,puesto que el consumo de varios artìculos no era frecuente entre las gentes de las aldeas rurales.
Pero pronto surgieron los listos de turno que recogìan en la tienda,cuanto le correspondìa,como a su vez lo de algùn vecino y luego acudìan a las ferias a venderlos a precios màs altos,lo que diò origen al popular comercio clandestino denominado "Estraperlo".
Tambien la cartilla surtìa otros efectos como documento identificativo de su titular.No se habìa establecido el d.n.i. y el ùnico documento de identificaciòn personal,no muy popular era una cartulina a modo de tarjeta,denominada: Cedula. Rondando el comentario,que la autoridad para identificar a una persona le decìa:Enseñeme su Cèdula.
En cierta ocasiòn una señora,procedente de una aldea del contorno viajò a la capital para tormar el tren,rumbo a otra ciudad,a donde se dirigia para junto de su hija.Una vez acomodada en el asiento,se acercò a ella un agente el que muy cortès le solicitò la documentacion, dicèndole:Enseñeme su cèdula.¿Como dice vostede?. Le contestò la señora. Que me enseñe la cèdula. Como vou levantar eiqui a falda para mostrarñe a cèdula.Teremos que ir para outro sitio mais agarimado. Eu a cèdula sola a enseño o meu Manuel. Señora, no se trata de eso.Yo le pido el documento que acredite quien es usted. Eu son un a muller de ben, e mire vostede o ùnico que teño conmigo e a cartilla do razonamento, porque vou para xunto da filla e a levo para que me den o pan e mais o eceite.
Despuès de lo ocurrido la anciana logrò identificarse ante la autoridad con la cartilla de racionamiento.
Si el cotarro no cambia,los españoles estamos abocados a volver a la cartilla de racionamiento.No para identificarse sino para proveerse de articulos en la tienda.

16 jul 2012

GOZOS Y SOMBRAS DE LA EMIGRACION

FUE por la dècada de los años cincuenta cuando al preguntarle a un  conocido por sus hijos, muy ufano me contestò que habìan emigrado a hispanoamèrca.Pasò algùn tiempo y he vuelto a cruzarme con èl en la calle  y despuès del saludo de rigor,le preguntè  de nuevo por los  hijos.Su respuesta no se hizo esperar:Xa me mandaron un a carta para decirme que venda as vacas e que non traballe mais,xa que eles  me mandaran cartos a barrer.

El paisano antendiò el ruego de sus hijos,aunque sì atento a aquel dicho:"En ningùn lugar atan o cans con longanizas".Y aunque  con sus dudas,vendiò las vacas empezando una nueva vida como un "señor".Acudìa  al bar con màs frecuencia que antes.Paseaba por la corredoira.Los domingos acudìa a la misa mayor,aunque no fuera al bar a tomarse el vermout.  Pero si despuès de la comida se pasaba màs tiempo jugando a las cartas,que cuando tenìa que conducir sus vacas a pastar.

Pero esa nueva vida de aquel vecino, empezò a sufrir los contratiempos que el no se había imaginado,ante las promesas de sus hijos:Faltaron la  vacas y la leche.Faltaron los huevos porque al no cultivar la finca,no se producìa el grano para alimentar las gallinas.Faltò el cerdo que durante parte del año permanecìa en el cubil,para sacrficarlo y abastecer la despensa,Faltaron los ingresos cotidianos del hogar sin depender de los demás.

Corrieron los tiempos y un gran dìa los hijos de Manuel volvieron a la aldea ofreciendo una imagen diferente a la que habìan dejado impresa,cuando con  sus maletas emprendieron la carrera de la emigraciòn.Sus coches eran del los ùltimos modelos y su juventud y su etiqueta daban a la vivienda un nuevo colorido jamàs imaginado.Josè y su esposa ambos llenos de  contento acudìan con ellos a ferias y romerìas y sus coches llamaban la atenciòn por carretras de macadan y corredoiras de la aldea.

Pronto surgiò la idea de la casa nueva,puesto que la que era su cuna ofrecìa una imagen que no encajaba en la categorìa que se imaginaban habìan adquirido.De pronto surgiò el proyecto que se convirtiò en realidad;pero la vuelta a Amèrica  no se hizo esperar dejando la nueva morada,la que se abrirìa por periodos de vaciones,permaneciendo cerrada a cal y canto el resto del año. Pasaron los años y Manuel y Marìa continuaron en la aldea como unos màs,hasta alcanzar su jubilaciòn, la que les permitiò encauzarse en otra forma de vida sin depender de los demàs, organizando de nuevo la despensa con el producto de su trabajo,aunque no  volvieran poseer sus vacas.Las aguas retornaban a sus cauces mientras los hijos continuaban siendo emigrantes.

Y como el tiempo corre para todos.Pasaron los años y aquellos jòvenes formaron sus familias fuera de su patria,encauzandose en actividades comerciales al otro lado del mar; pero con la añoranza de su cuna natal,a la que siguieron acudiendo por pequeños perìodos,hasta que los años le hicieron la consiguiente mella,para que un dìa quisieran recuperar lo que habìan despreciado.La renta de un trabajo en la patria donde nacieron y que un dìa despreciaron,donde muchos  han quedado para que pudiera conservar el calor,que otros pretendieron perdiera y se enfriara.

Si la emigraciòn fue gozo de muchas gentes.Ya se nota la sombra de aquellas imàgenes que si antaño fueron  de  veneraciòn,la sombra empieza empañarlas borrando estampas de un paso para ofrecer otras de un presente.

Muchos de aquellos que creyeron no poseer nada en su paìs, empiezan a conocer la realidad comprobando como  el abandono y el desprecio  al lugar que les viò nacer, sigue  guardando algo en sus entrañas,a lo que se creen acreedores y aunque asi no sea,   se lo dan,   porque quedaron aquellos patriotas dispuestos a salvar vicisitudes y trabajar con ahinco por un futuro mejor,para forjar un porvenir,del cual reparten para que todos seamos iguales en el lugar que nos viò nacer,aunque unos acà y otros allà,porque quienes de jòvenes dejaron el calor de la cuna natal,de viejos dificilmente   puedan recuperarlo.



14 may 2012

ASI SE MUEVE ESTE PAIS

UN DIA CUALQUIERA como cada mañana despuès de haber desayunado y ojeado el periòdico,comienzas tu labor cotidiana.Acudes a comprarte una bolla de pan de ese que se llama "pan de Beariz".Calentito te lo presentan sobre el mostrador y te lo envuelven cuidadosamente.Empieza la tertulia habitual,una de las primeras de la mañana.Vuelves a casa y lo depositas sobre la mesa de la cocina,cuando tu esposa se dispone a colocar la olla sobre el hornillo para hacer la sopa.Pasta de estrellitas,en caldo de pollo,codillo de cerdo y hueso de ternera,con un ligero colorante,para una buena imagen sobre el mantel,aunque no haya invitados.
  Bajas a tu despacho y vuelves a leer la prensa,porque algo interesante te ha llamado la atenciòn: Lo de la falta de natalidad. Puès parece ser que el gobierno de don Alberto va a aplicar unos incentivos para que haya màs niños.Nada menos que diez mil por año,en un paìs que tanto han bajado las parideras aunque  a la mayorìa los hayan jodido.Y esto huele a gracioso,porque como muy bien dice el refràn: No es igual predicar que dar trigo.
  Y si es preciso subir la poblaciòn a costas de procrerar un poco màs,ya va siendo horas de que algunos de los gobernantes se les ocurra practicar tan bonito arte como  el del placer sexual y hagan por lo menos hijos,para que sepan lo que cuesta servir un desayuno,o poner un filete en el plato de cada uno,si no  se apela a la "fotocopiadora".
 Pero bueno  como a mi, que he sido polìtico pueblerino,como a los de mi generaciòn de los años 30,    nos ha tocado hacer muchas cosas:         Carreteras, colegios,          abastecimientos de aguas,     campos de fùtbol,             servicios    electricos,     telefònicos etc.    O sea toda una      extructura de nuestro entorno rural abriendo el camino del progreso.Y por si todo eso fuera poco: Hasta hemos procreado      con el placer de dar  hijos para poblar el paìs,      cuando no existìa el "cheque bebè" y construir un colegio para una matrìcula de doscientos alumnos.Lo que  muchos polìticos de ahora no dan muestras,       ni de  ser       polìticos      ni       "machos".
  Pero sigo asì mi caminar cotidiano dejando al margen la noticia objeto del comentario.Acudo al consistorio para pedirle por favor que repongan dos "luminarias",las cuales una ha dejado de funcionar desde hace mas de  un año y la otra  aproximandose a los diez meses.
  Claro son las de mi barrio donde existen algunos vecinos màs;  pero que no se quejan por no dañar,la amistad con el amo,aunque los haya privado como a mi de la fuente pùblica. Si hay que caminar en las tinieblas no importe,lo esencial es no mancillar las siglas.Pregunto por el tal funcionario y me responden que  ha salido a tomarse un refrigerio.
  Tambièn por  allì merodea alguno  de esos que han venido y quieren solicitar alguna prevenda  que ahora hay para todos los necesitados,porque las tornas parece haberse invertido.Y como aqui hemos hecho una Galicia grande y humanitaria:Bienvenidos sean.Porque un "cacho" de pan no falta, aunque mas tarde ya veremos
 No se si al bar de Ricardo o al de Julio y  me dirijo al primero del recorrido,porque ambos son amables y simpàticos con los clientes. Aunque uno sea del Real Madrid y yo me decante por el Rayo Vallecano.
  Como se me hace tarde y no puedo solucionar lo de la luminaria y dado que ahora siempre es de dìa,retorno a mi casa,para continuar mi actividad.Camino un poco por el borde de la calzada y se acercan dos personas provistas del correspondiente chaleco verde,puesto que tal prenda es obligatoria para circular por el anden de las carreteras,para lo cual parece ser que hasta las facilitan en el Centro Mèdico.Y recomiendan a los viejos que deben caminar.Aunque no, que cultiven unos repollos y unas lechugas,que tambien tiene su parte de saludable,sin precisar del chaleco y quizàs ahorrando la pastilla,que pueden escasear.
 De pronto se acerca un camiòn de obras,del cual descienden cuatro obreros y el conductor que se sienta al borde de la vìa,observando como los demàs trabajan. Ataviados de chaleco amarillo y armados de carretilla escoba y "piche" proceden al bacheo.Mientras dos ejecutan la "remendada",los otros dos regulan al paso de los vehiculos.Todo un buen ejemplo  de como deben hacerse las labores.Pendientes de las manecillas del reloj,siguen viaje camino de la base:Mañana es otro dìa.
   Y asì vas pasando el dìa hasta la hora del "xantar"con el paseo del medido dìa entre la frondosidad de la robleda que se halla cerca de mi casa, sin necesitar el chaleco verde,privilegio del vivir en la aldea.Donde antaño anidaban los pàjaros de diferentes especies,ahora solo se mueven las hojas de los centenarios castaños y carballos.Porque hasta aquì la naturaleza se està viendo dañada,dejando de oirse el canto de los grillos que las tardes de mayo,hacìan alegres campiñas y parajes.
   Vas caminando y observas el ruido de una màquina-seguramente una desbrozadora- uno de esos urbanitas de los nuevos tiempos que se acerca a la aldea algùn dìa de la semana para incordiar a quienes descansan como todos los dìas mientras otros por demostrar su presencia explosionan el motor a todo gas limpiando alguna zona de "silveiras",que por su  abandono y de otros muchos crecen a las anchas invadiendo campos y zonas antaño de cultivo,que fueron vida y progreso de pueblos y aldeas,hoy traducidas en imàgenes de desidia y miseria. 

10 may 2012

LO QUE A UNO LE PUEDE OCURRIR



UN DIA TE ENCUENTRAS un poco enfermo y acudes a tu mèdico para que te observe y pueda recetarte algun medicamente,para curarte el mal del cual te aquejas.Luego de explicarle al galeno algo de lo que tu te crees enfermo.Este dispone acostarte en la camilla,sobre la sàbana blanca,mirando hacia al techo,como sueles hacerlo cada noche cuando te acuestas en tu  cama con el edredòn verde,mirando a la làmpara que cuelga del techo,para brindarte un dormida agradable,bajo el sueño de placer y bienestar.Sin embargo te ha sucedido todo lo contrario.¡Usted se encuentra màs enfermo de lo que piensa!.Le voy a recetar un jarabe y unas pastillas y debe hacer anàlisis y pedir cita para...   A los dos dìas vuelves y observa el resultado de la analìtica y te dice:Se encuentra usted hecho un desastre tiene que pedir cita para que le vean  el internista  y los especialistas tal y cual. Asì lo haces y a los pocos dìas vuelves al sanatorio donde empiezas a deambular de consultorio en consultorio hasta que se van acumulando datos de la dolencia que padeces.De pronto uno  te dice: Pòngase la ropa,porque voy a llamar la camilla,para ingresarlo en"cuidados intensivos".!Pero si no saben nada en mi casa!.Le dices. No se preocupe luego le avisaremos.
 
A los pocos minutos se acerca el sanitario de la camilla.Te sube cuidadosamente con un trato esmerado,porque por algo estàs enfermo y te acuesta sobre la cama bajo la luz de la cabecera y el correspondiente oxìgeno  y el recipiente con el suero como es la norma para los pacientes de esta clase.Te pasas varios dìas en la UCI y luego te trasladan a otra habitaciòn para el consiguiente tratamiento como un enfermo normal.
 
 Pasan unos  dìas y ya cuando te crees curado,te explican el diagnòstico y resulta que te hallas màs enfermo de lo que pensabas.Te trasladan en ambulancia a otro centro porque es preciso someterte a una prueba para aclarar lo de tu dolencia.Viajas en camilla a la velocidad que sulen imprimir esa clase de vehìculos y a sieran abierta,entras en un nuevo centro hospitalario donde allì seràs sometido a la prueba consiguiente para tratar de curarte.Empieza el tratamiento y a los pocos dìas te anuncian:Mañana ya se puede ir para su casa;pero el dìa tal debe volver para hacer unas pruebas.
 
Aquel dìa vuelves pero lo haces a otro centro mèdico, donde te intervendràn quirùrgicamente para que tu corazòn pueda recuperar el ritmo normal,aunque no como cuando eras joven;pero si para una vida sosegada como la de un anciano màs,de los muchos que abundan en el rural.