20 jul 2013

LA IMAGEN DE AYER EN UN PUEBLO DE HOY

ASI ES LA IMAGEN mañanera de este pueblo,en un Beariz de ahora reflejando la estampa del pasado cuando los animales circulaban sin soga por las corredoiras y    caminos rurales y ahora como los demàs lo hacen utilizando el paso de cebra.   Porque tambièn,   como vaca y ternero   han leido las letras grandes del   còdigo de    circulaciòn,  respetarse entre ambos,sin distinciòn    de    especies.
   Son el recuerdo de unos tiempos y de una historia que quiere   repetirse,  aunque no con la imagen del pasado,sino con otra nueva como una pelìcula que se desenrolla al revès del carrete para recordar aquello que se ha vivido, como muestra de que antaño,algo existiò para que pasara a los anales de la historia.  Un campo,una ganaderia y unas fuentes de riqueza hoy abandonadas,con una cabaña ganadera que invadìa praderias,caminos y corredoiras,    hoy yermas de todo,  hasta de gentes, por aquì  rayando en lo desertico.
   Solo dos animalitos unos perros y unos gatos,porque hasta las gallinas de los huevos de corral,casi no existen,  y viven tras de la reja,  estabuladas   aunque no en jaula,pero condenadas sin libertad.
  Queda el libre albedrio que todavìa  impera en esta pareja de  animales.Una vaca su ternero que a cualquier hora del dìa se acercan al anden o a la cuneta de la carretera para bridarle un saludo animal
a cuantos de cerca detienen su vehìculo, para comtemplar las dos reses que transitan sueltas,permitiendo que se recuerde el pasado,porque muchos hemos nacido y crecido en la aldea, entre fauna y vegetaciòn aunque compartiendo  campo y ciudad,para cuidar la esencia de la niñez,que ahora recordamos por lo que, por algo muchos se detienen y otros de cerca contemplamos,con la añoranza del pasado, de aquel     pueblo,      minero,     campesino       y      GANADERO.
   Asi es Beariz hoy,   con la imagen  de su pasado.

14 jul 2013

SABER NADAR

  CUANDO TENGO la oportunidad de acercarmen al mar,mi gusto es pasear a su lado,aun cuando en verano pise la arena de la playa,como el torero lo hace pisando la  del ruedo,poniendo en pràctica las esencias de la fiesta brava.
  Yo de toros entiendo  algo,  pero de mareas muy poco sin embargo  es preciso conversar con alguno de mar adentro, que poniendo sobre las olas la seguridad de sus costillas,nos trae a la lonja las sardinas o los anguilachos,    para abastecer el mercado.
   Era un atardecer del verano, cuando me hallaba por las orillas de la rìa.   Observo como se  acerca una barcaza  y de pronto,los marineros empiezan a sacudir sus redes para recoger las capturas del  la jornada.Me llama la atenciòn y màs me acerco y al piè de la escalerilla,saludo a un marinero:¿Que tal fuè la jornada?.  La respuesta: Mucha faneca y alguna merlucilla   con algo de sardinas entrecaladas.¿Y como vienes con ese chaleco tan apretado al cuerpo?. Hombre para trabajar. Es incomodo;pero si me caigo al agua me salvo,   porque de lo contrario me tragan las olas.  ¿Entonces no sabes nadar?.¿Y para que ?:           Para tardar màs en ahogarme.         Asi respondiò aquel lobo de mar,sudando la gota gorda cuando recogìa los aparejos.
   Uno se siente perplejo con ciertas experiencias que vas sabiendo.  Resesulta que un marinero de altura no sabe nadar y faena en el interior del oceano. Igual que la oficinista que no sabe manejar la màquina de escribir y se halla al frente de una oficina.Eso me ocrurriò otro dìa cuando tuve necesidad de acudir a una oficina.Me hacìa falta hacer un escrito a màquina y la empleada no sabia de teclas,  aun cuando manejaba el ordenador.
   Lo importante es que se mueva el tinglado.





2 jul 2013

LAS JARDINERAS DEL BARRIO

SON DOS HUECOS PARA ARBOLES, (Se hallan en el lugar donde se ubicaba  la fuente,que vilmente fuè ejecutada),unos àrboles que no se han plantado,cuyo destino ha sido otro punto màs idoneo:    Penasferreiras,  entre Magros e Iglesario;   pero no en el lugar para el cual  se ha gastado los "cartiños" del concello,  QUE TANBIEN SON DE LOS MIOS.(Pàsele una ojeada a mis recibos,que tambièn le ayudan al cocido) que muy religiosamente se los ingreso,porque soy un contribuyente y por lo cual debo ser acreedor a una consideraciòn como los demàs, aunque no admiraciòn   por haber  perdido los rizos de joven, sin que me haya crecido la cabeza,aunque el cabello, el poco que me queda se volviese blanco.

 Por lo cual se me debe un respeto y no actos de cobardìa miserable,que desacreditan a quien los ejecuta o manda,para saciar comportamientos poco cìvicos;  pero si satisfactorios para el dictador que da las òrdenes y  se cumplan.

  Fueron ahora unas simples flores que por obra y gracia de alguien o de la naturaleza se han desarrollado,creciendo,para ser nuevas  victimas del atentado con desbrozadora, que todo lo arrasa; pero muy seguro que volveran crecer,porque manda màs la naturaleza,limpia y sana que las òrdenes que con cobardìa se dictan y se comprueba si se han cumplido.
 
  Si señor se ha comprobado,las plantas han sido arrasadas;pero ojo que quien manda manda para todos y alguno  cosecha los castigos que pretende aplicar los demàs.  Alguien sabe mandar para   buenos y malos.    Cualquier dìa...






27 jun 2013

LOS NUEVOS EMIGRANTES

NO SON LOS EMIGRANTES de tiempos atràs,con maleta de madera o fardela al hombro los que cruzan las fronteras en busca del porvenir,o se embarcaban a bordo del trasatlantico,  rumbo a America. Son jovenes cualificados que despues de sacrificarse para dotarse con  una titulaciòn,tienen que abandonar su hogar y su patria para poder encauzarse en una vida,que el lugar donde han nacido no le puede brindar.
  Eran tiempos alla por los años cincuenta, asì como ya hicieran años atràs cuando los españoles se armaron de maleta para seguir la ruta de la emigración,  en busca de un horizonte que en su patria  no  hallaban.    Quizàs    ahora este ocurriendo lo mismo.
   Si antaño las maletas de madera subìan por la escalerilla,hoy lo hacen equipajes mas sofisticados y ordenador bajo el brazo, porque entre la documentacion del portafolios va impresa una titulacion, cuando antaño en aquellas maletas de madera o de cartòn, que componìan el equipaje se alojaba quizàs alguna herramienta o un par de zapatos viejos,que nunca  habìan recibido ni crema ni cepillo.
   Pero es ahora esta clase de viajeros,que poniendo el pie sobre el escalon,con portafolios y titulo bajo el brazo,se ven abocados  a iniciar  otra clase de emigracion cuando en su patria apenas ecuentran una oferta para poner en pràctica cuanto han aprendido en escuelas o facultades.
   Es asì como danza  este paìs,con una economìa rota por sus costados y quienes debieran ser los artìfices de la recuperaciòn y el desarrollo,se provistan de un billete para tomar el aviòn con la  maleta siguiendo un   rumbo donde puedan desarrollar sus culidades para ganarse el pan de cada dìa. 

4 jun 2013

AÑORANZAS DEL PASADO MENOS JARDINES Y MAS HORTALIZAS

   Las aldeas ya no son las de antaño.Donde antes eran caminos de tierra que durante el invierno se traducìan en barrizales,ahora se han dotado de pavimentos de hormigòn o asfàlticos,tanto asì que hasta las gallinas callejeras que tanto abundaban en las aldeas,han dejado de transitar por no tener donde hincar su pico,para encontrar la verde yerba para su papo.No existen los huertos donde hortalizas y toda clase legumbres se cultivaban como en los tiempos antiguos,con abonos naturales procedentes del ganado que su libre antojo pastaba por montes y praderias.
  Los purines de las explotaciones ganaderas,se esparcen sobre las mismas,para hacer que ràpidamente brote de nuevo el pasto.
 El campo ha pasado a otro plano,dejando se ser la despensa de una poblaciòn,que si antes era rural,ahora se caracteriza como capitalina.
   La cesta de la compra se abastece en las grandes àreas comerciales, donde existen toda clase productos.Desde verduras y lechugas,envasadas en bolsas de plàstico, Hasta el màs sofisticado artìculo que el cliente adquiere por la vista y la presentaciòn que le brinda.
   Pero es que toda esa clase de ofertas y envasados de los productos, no encantan  a determinada  clase de poblaciòn,  por lo cual ya se empieza a hablar de que parte de los jardines de las urbes,vuelvan a transformarse en huertos,donde se cultiven legumbres y hortalizas,intercalando algunas patatas de flores.
   Salta ya a la vista de quienes, pueden divisar desde su ventana,las terrazas de algunos vecinos,como ciertos pobladores de las grandes urbes,plantan en sus azoteas:Repollos,tomates o lechugas,volviendo a recordar el rural donde se han criado y vivido,y ahora se trasladaron e la ciudad,para ocupar un apartamento en una vivienda de renta limitada,dejando de lado aquella vida de joven cuando ayudaban a su abuela a plantar los repollos con abono de la cuadra,procedente de la burra o la vaca rubia,que le abastecia a su vez  de leche para el desayuno y la merienda.
   Recientemente he leido en la prensa,como determinadas parcelas de alguna ciudad,enclavadas entre barriadas de edificios,estàn siendo utilizas por sus dueños,como huertos,desterrando los jardines cuya aplicaciòn no reporta rentabilidad alguna y no abastecen la despensa.
   El autoabastecimiento de varios artìculos que pueden repercutir en la economìam y sustento de los hogares,empieza a hacer pesimistas a aquellas amas de casa,que cada mañana acuden al supermercado para abastecerse de productos precederos, que ella y su pareja podrìan seguir produciendo,aun cuando la edad le sea avanzada.Solo como un jovi o el complemento para equilibrar la economìa en los tiempos que  al paso que caminamos resultan  cada vez màs  pesimistas.
   Y si aquellos que se fueron a la ciudad,les invade la nostalgia de haber abandonado la aldea,por querer hacer una vida màs còmoda y donde todo se halla al alcance de la mano.Ya quieren retornar al pasado que han querido olvidar.Muchos de los servicios de los cuales hoy dependen una parte de la poblaciòn,son màs eficaces y asequibles en las aldeas,que en las ciudades.Centros mèdicos con todos sus complementos.Colegios,o centros sociales,forman actualmente parte del equipamiento para poder difrutar de una vida còmoda y sana en la zona rural y en varios casos dejando de utilizar la tarjeta ante el cajero del supermercado,porque al lado de la vivienda,hallas los repollos y las lechugas y en el patio cuidas las gallina y dispones de los huevos para el ponche mañanero o la tortilla de la cena.Y si preguntas donde puedes trabajar.La aldea tambièn ofrece oportunidades para aquellos que pretenden encauzarse en una nueva vida,como emprendedores y vivir en la zona rural.








23 may 2013

LA MADRILEÑA Y LA TORTILLA DE PATATAS

  FUE POR LOS AÑOS CUARENTA,cuando en la parada del auto de linea,que cubrìa la ruta de Orense hasta Beariz,descendìa del autocar,un señor acompañado de su hija,una jovencita  madrileña de aire esbelto y señorito,como aquellas que antaño solìan pasearse por las calles de Madrid,de Cascorro a Chamberì,pasando por la Puerta de Alcalà.Con su tìtulo de maestra nacional,recien salida de la Escuela Normal, (asi se dnominaban tal clase de centros),le designaron  como primer destino,una escuela del tèrmino de Beariz.
  Solicitaron alojamiento en la fonda de mis padres  que conocìan por referencias que les facilitaron.Ascendieron a la planta de la casa,donde mi madre les designò las correspondientes habitaciones.Era en el mès de septiembre,cuando las clases se iniciaban en las escuela de primarias y la joven maestra se disponìa a dar comienzo a la andadura de la docencia.Yo joven, tambièn a los pocos dìas deberìa iniciar el curso en Santiago,donde seguìa mis estudios.
   Llegò la hora de la cena y en el comedor de tradiciòn de todos los años.Mi madre se dispuso servir  a los huespedes recièn llegados,como a otros ya alojados desde atràs: Maestros.Ecargados de minas y tambièn algùn ingeniero.(Era la època floreciente de Beariz).
   Al preguntar por el menù de la cena,mi madre le informò del contenido entre el cual figuraba:Filetes de ternera y tortilla de huevos del corral casero y patatas de la tierra.De pronto la maestra,rechazò de cuajo la tortilla,lo que a mi madre no le agradò y le recomendò que deseaba que la probara.Insistentemente no aceptò la oferta y se decantò por el filete con patas fritas para cenar,mientras su padre solicitaba la tortilla de preferencia.
   Al depositar mi madre sobre el mantel,la tortilla que habìa cocinado para los comensales.La madrileña,olvidandose del castizo y la ignorancia,se decidiò a dirigir su tenedor sobre aquella tortilla que con su dorado sobre la blanca fuente,cautivò a la maestra recièn salida de la escuela,que por primera vez deberìan enseñar a los demàs,cuando ella no sabìa de tortillas,ni de guisos y menos del cocido gallego,especialidad de la casa,que  durante el curso tuvo la oportunidad de saborear.
   Como tambièn para mi se habìa impuesto el curso en Santiago,me ausentè del domicilio mientras aquella joven profesora,(antes maestra),se adaptaba a al sabor de las tortillas, que mi madre cocinaba con gran sabiduria  y que los huespedes de la casa la preferìan para sus cenas.
   Habìan pasado unos dìas y el menù de las cenas se disponìa segun las normas del estableciento para  cada dìa.  Aquella joven madrileña,nunca rechazaba lo dispuesto en la carta y la tortilla  la que tanto   rechazo le brindò, fuèn logrando un espacio en su exquisito paladar,para covertirse en una de sus preferencias culinarias.
   Regresara  yo de vacaciones cuando hallàndome en la cocina,se acercò a mi madre la joven profesora, que despuès de varios dìas viviendo a la gallega y saboreando tortilla,    habìa cambiado su faz y su cutis,  con los cocidos  gallegos,los guisos y la tortilla de la señora Rosa.
   Nos saludamos   al otro estilo no    al de ahora,   (porque el beso era prohibido,yo un poco mas joven que ella).   Ambos rebosantes de juventud y brillo   en las mejillas, porque las   calorias    de las tortillas que     administraba a  su   cuerpo,   le habìan    hecho    cambiar,   aunque le faltaran los aires del Guadarrama,    que son    los que     hacen brillar     las madrileñas.   Preguntò       a     la     cocinera       por el menù      de la cena,    respondièndole  mi madre     que serìa  caldo gallego y  ragut   de carne      con patas,   tomante y guisantes.
   De pronto la joven        maestra no dudò en solicitrle a la señora Rosa: ¿Y no puede hacer tortilla?.   Mi madre haciendo uso de la amabilidad,  que la caracterizaban le contestò, que para cumplirle el antojo no dudarìa en poner la sarten al fuego  y complacerla.     
    Asi     era quella madrileña,     que desconociendo      el sabor de la tortilla,  impartio  escuela a  unos gallegos    de una   aldea      de Beariz,      donde  existìan     gallinas por corrales   corredoiras,      y huevos de los que ya actualmente carecemos por lo que  tendràn que venir de afuera, como a aquella joven que  dejando  de lado zapatillas y sombrero   y la    Cibeles,  arribò  a  la       aldea de     Galicia,    para impartir enseñanza y dar gusto su paladar con el sabor de las     tortillas de patatas y huevos de corral.



   




1 may 2013

EL MIRLO NEGRO

   Cada mañana antes de comer,me siento en la galerìa de mi casa,observo a traves de la cristalera el revolotear de algunos pàjaros. Muy pocos,no como cuando era niño y en la alameda(finca de Los Merelles  hoy desaparecida en las cercanìas de mi hogar anidaban pajaros de diferentes especies: Gayos,mirlos, paporrubios.  jilgueros y otros varios.Sin embargo alguna pareja de estas especies,sigue manteniendo su tradicion  y cada año costruye su nido por estas cercanìas.
   Es el medio dìa, mientras mi esposa elabora el caldo,yo me siento a leer el Faro de Vigo,mi periòdico de todos los tiempos.De repente se acerca a la plazoleta de enfrente el mirlo de plumaje negro intenso y pico rojo,(es el macho),mientras la hembra,seguramente se queda en el nido incubando sus cuatro huevos,blancos jaspeados en azul.(Los conozco de cuando era niño y nos dedicàbamos a la busqueda de  los nidos entre las silveiras y arboledas).Siempre cuidando la puesta de la cual se reproduciran dos parejas de nuevos mirlos,los que eligiràn otros parajes, para  seguir reproducièndose al igual que las urracas que anidan en el castaño de mi vecino.
  Es el placer de vivir en la aldea,la que te brinda el  poder disfrutar algo de la naturaleza.Recordar aquellos tiempos de cuando eras niño y pasear por caminos rurales y senderos,aunque no como antes.Acudir al rio a pescar como en aquellos tiempos,que lo hacìa con la caña que me habìa regalado mi abuelo.Con miñoca en primavera con saltamonte y pluma  en verano.Sin que encuentres el cebo como, antes,porque hasta las moscas de caballo o de la vaca rubia,que eran un buen cebo o los saltamontes,apenas existen.
   Y las praderias van desapareciendo de nuestra aldea,donde la maleza y las silveiras invaden el campo.Las aldeas desiertas,sin mirlos ni gorriones,sin vacas ni ovejas.Sin nidos que ahora ni los niños de la aldea conocen y muchos de sus padres ya no saben explicàrselo,porque se han  convertido en urbanistas,donde los pàjaros estan tambien en jaulas o pajareras,y no se posan en el respaldo del banco de la alameda, como antes lo hacìan,al igual que el mirlo se acerca a mi ventana,posàndose  enfrente,para hacerme recordar el pasado,de aquella naturaleza.
   Es lo rural fingiendo la imagen de  ciudad,que ese mirlo negro que se acerca a mi casa tambien lo està viviendo,porque no se siente a gusto,posado en el hilo de  la luz o sobre el pavimento de la calle,antes de tierra o el árbol con hojas que no existe,porque de las carballeiras  hemos pasado a  algo que no se palpa.La vida de nuestras aldeas sobre las que mina el gusano de la muerte.
  Por algo ya solo queda ese MIRLO  negro que se acerca a mi casa,o la pareja de URRACAS  que anidan en el castaño del vecino.¿Donde está la NATURALEZA, en la que hemos vivido?...